Mi Código de la Circulación por la carretera de la vida.

"Yo soy solo uno. Puedo hacer solo lo que uno puede hacer; pero lo que uno puede hacer, yo lo hago" (John Seymour, 1914-2004). //La sinceridad está sobrevalorada.// Antes de hablar ten claro que las palabras sean más oportunas que el silencio.// No discutas nunca con un imbécil. Te obligará a rebajarte a su nivel y te ganará por experiencia.// ¡Cuántas veces no se pretende sólo derrotar al contrario, sino más bien hundirle tanto en lo profesional como en lo personal!// ¿Quieres ser feliz un instante (o dos)? ¡Véngate! ¿Quieres ser feliz para siempre? ¡Perdona!// Cuanto más pequeño es un corazón, más rencor alberga.// No juzgues. Todas las personas te pueden sorprender si les das la oportunidad.// Tú sigue adelante, si alguien quiere ir contigo, que tire también.// No mires mucho alrededor, sigue adelante pues como dijo no sé quién: "es preferible pedir disculpas a pedir perdón".// No es posible caer bien a todo el mundo. Hagas lo que hagas unos te querrán y otros te aborrecerán. Es inevitable.// El ser humano forma parte de la Naturaleza y es un ser vivo como los demás (árboles, zorros, libélulas, bacterias) por lo que está sometido a los mismos procesos vitales.// Las religiones son el principal enemigo de la salud mental.// Si soy normal, y hago esto y lo otro, seguro que todas las demás personas harán lo mismo o cosas parecidas.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La tomadura de pelo del precio del petróleo.

La tremenda catástrofe que está afectando al Japón concentra todas las miradas del mundo, y por unos instantes, otros temas que han sido centrales en semanas pasadas, son enviados a la papelera. Uno de estos temas es el del precio del petróleo. Se ha estado diciendo que las gasolinas subían de precio por las crisis de los países árabes. Que el precio del crudo por la inestabilidad en la región del Oriente Próximo estaba subiendo a máximos históricos, por lo que el precio de la gasolina tenía, necesariamente, que ir detrás. Bueno, espigando aquí y allí, he llegado a un par o tres de conclusiones que ponen en solfa este tipo de presuntas informaciones que, en realidad, no son más que opiniones. Además bastante interesadas. En el mapamundi, los colores significan: verde Países de la OPEP, azul consumidores, amarillo países productores del Norte de Europa y morados productores no alineados.
No voy a insitir en que el precio de las gasolinas no los fijan las gasolineras en función del precio del petróleo o que el 60% de su precio son impuestos. Los precios de las gasolinas, como los precios de los demás combustibles derivados del petróleo, se fijan en función de la oferta y la demanda. Las productoras de gasolinas están trabajando todavía con el petróleo que acopiaron hace más de tres meses, cuando todavía no se habían iniciado los procesos de inestabilidad en Oriente Medio, por lo tanto, esas gasolinas no deberían experimentar ninguna subida hasta que se fueran elaborando con petróleo adquirido recientemente. Peo es que las cosas no son tan claras, porque las mismas empresas que elaboran y distribuyen las gasolinas son las mismas concesionarias de las explotaciones en los países de oriente medio y del resto del mundo. En mi opinión, estas empresas están interesadas en que exista un cierto nivel de confusión respecto al impacto del precio del crudo en el precio final de las gasolinas, porque su interés es subir cuanto más puedan el precio de las gasolinas independientemente de cómo evolucione el precio del crudo. Tanto el precio de las gasolinas como el precio del crudo sólo dependen de la ley de la oferta y la demanda. Los combustibles suben de precio si la demanda es muy alta, y ello arrastra, además al crudo a los mayores precios. En este momento los combustibles suben, no porque haya más o menos inestabilidad en la zona, sino porque China, India y Brasil consumen cantidades ingentes de combustibles fósiles, muy por encima de las que producen, para mantener sus ritmos de crecimiento industrial. Este hecho hace que gasolinas, gasóleos, gas, etc. se pueda poner en el mercado a precios máximos, pues siempre hay alguien dispuesto a pagar. Esta demanda intensa tira del precio de los combustibles y del crudo. Y tengo la impresión de que esta es la principal causa de la subida de los combustibles. Ni la crisis de Libia, ni la de Egipto, ni ninguna otra crisis regional están teniendo tanto efecto en los precios del crudo, como la demanda energética de las potencias emergentes. Por lo tanto, el precio del crudo y de los combustibles no es un valor que vaya a bajar en los próximos meses aunque se tranquilizara la situación política. A las empresas energéticas les interesa que todo esto quede muy confuso, y que parezca que el precio es un favor que nos hacen y que la culpa es de otros. Pues no, porque ellas mismas son las productoras
Sin embargo, si como parece, el sector industrial japonés, y en general todo los sectores económicos nipones, están paralizados o al ralentí tres o cuatro días más, el precio de los combustibles bajará. Notablemente, porque Japón es un país que no produce petróleo y por lo tanto es un enorme consumidor, y la bajada de su demanda se notará en el mercado mundial. ¿Qué tiene que ver Japón con las crisis de Oriente Medio? Pues nada, pero al bajar su demanda los precios buscarán su acomodo, y para seguir ingresando las mismas cantidades, las compañías petrolíferas deberán bajar los precios, incrementar su producción y buscar nuevos clientes a quienes vendérsela. La única manera de ver cómo bajan los precios es disminuir la demanda. Esto es muy difícil con carácter general habiendo economías en el mundo que desean crecer a cualquier precio, pero el caso de Japón pone de manifiesto los mecanismos de fijación de precios. Así que ni Libia, ni Egipto, ni Túnez, el precio del petróleo se altera por China, India y Brasil, pero para las compañías petrolíferas cualquier disculpa para subir los precios es buena.


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